CIGAR ODYSSEY

Fabricación de un cigarro, de la semilla a la caja: etapas generales

Cultivo, cosecha, secado, fermentación, despalillo, envejecimiento, torcido a mano y clasificación: las grandes etapas de la fabricación de un cigarro.

De la semilla al cultivo

Todo empieza con una semilla de tabaco. El tabaco de capa puede cultivarse a la sombra, bajo un velo ligero: es el tapado, término que el glosario de Habanos asocia al cultivo bajo muselina. A la sombra la luz se difunde y la hoja resultante es más fina y más elástica; a pleno sol suele ser más rugosa y más fuerte. La variedad, el suelo y el clima también influyen en el carácter de la hoja, pero las prácticas varían según los países y las casas.

La cosecha

La cosecha consiste en recoger las hojas del tabaco, cuya posición en la planta influye en el sabor. Según el glosario de Habanos, las hojas de la parte baja (volado) son ligeras y favorecen la combustión, las del medio (seco) tienen un sabor medio y las de la parte alta (ligero) son ricas y más fuertes. Los modos de cosecha, hoja por hoja o planta entera, varían según el tipo de tabaco y no se detallan aquí.

Secado y fermentación

Tras la cosecha, las hojas se secan al abrigo, en la casa de tabaco en el caso del tabaco cubano: el calor y la sombra reducen el agua y los azúcares, lo que lleva de 25 a 45 días según el clima y los secaderos. Sigue una fermentación lenta, a temperatura y humedad controladas. Según el glosario de Habanos, las capas fermentan en la escogida, mientras que las hojas de tripa y de capote, parcialmente despalilladas, pasan por una segunda fermentación en el despalillo.

Despalillo, selección y envejecimiento

El despalillo consiste en retirar toda la nervadura central o parte de ella; en la fábrica, el término designa también la retirada completa de la vena de las capas. Las hojas maduras se seleccionan según su aspecto y su calidad, y luego se destinan a la tripa, al capote o a la capa. Durante el envejecimiento se embalan en pacas, se inspeccionan, se deshacen, se vuelven a inspeccionar y se mantienen húmedas. La duración de este envejecimiento varía y no se precisa aquí.

El torcido a mano

Un cigarro se compone de tres elementos: la tripa, el capote y la capa. La tripa, corazón del cigarro, combina hojas de volado, seco y ligero: el volado favorece la combustión, el seco aporta el aroma, el ligero la fuerza. El capote sujeta la tripa, mientras que la capa forma la envoltura exterior, visible. El torcedor tuerce el cigarro a mano, manteniendo el tabaco húmedo, y utiliza para ello la chaveta, un cuchillo en forma de media luna.

Anilla, selección por tonos y encajonado

El cigarro terminado recibe una anilla, una banda de papel impresa. Los cigarros cubanos pueden llevar varias, entre ellas una anilla de edición limitada que indica el año de producción. El glosario de Habanos describe también la escogida como la etapa en la que los cigarros terminados se clasifican por color y matiz de capa antes del encajonado, con escogedores que trabajan por parejas para igualar las capas de una misma caja o de un mismo lote. Los tonos van del claro al muy oscuro.