Reconocer un cigarro auténtico: pautas generales y prudencia
Caja, sellos, vitola y verificación: algunas pautas generales sobre las falsificaciones, y por qué solo una comprobación con la fuente oficial es concluyente.
Por qué existen las falsificaciones
Los cigarros cubanos son objeto de falsificaciones, que la prensa especializada describe en particular mediante cajas imitadas y sellos mal colocados. Un embalaje de aspecto correcto no prueba nada por sí solo, y ningún signo aislado basta. Las pautas que se presentan aquí son generales: ayudan a plantearse las preguntas adecuadas, pero no sustituyen una comprobación con la fuente oficial.
La caja y sus sellos
Según la prensa especializada, los sellos y etiquetas oficiales de una caja auténtica se colocan en la funda exterior de cartón negro, y no sobre la laca brillante; los falsificadores a veces ponen los sellos sobre la laca o introducen etiquetas sueltas en la caja. La misma fuente considera siempre falsificada una caja con tapa de vidrio o de plástico transparente. Un sello mal impreso, desplazado o ausente invita a la prudencia, sin constituir por sí solo una prueba.
La vitola, un indicio entre otros
Una vitola correcta puede copiarse: es un indicio entre otros, nunca una prueba. Los cigarros cubanos pueden llevar varias vitolas, entre ellas una vitola de edición limitada que indica el año de producción. Los falsificadores suelen equivocarse con las añadas de edición limitada, al colocar estas vitolas en marcas que no la reciben todos los años. Una incoherencia de este tipo es una señal de alerta y exige una comprobación con la fuente oficial.
Aspecto y olor: indicios subjetivos
El aspecto y el olor son indicios subjetivos: un cigarro auténtico mal conservado puede parecer defectuoso, y una copia cuidada puede parecer correcta. Por tanto, no permiten concluir. Solo puede ayudar comparar los marcajes y los documentos con la información del fabricante o de su distribuidor, y ante la duda más vale abstenerse.
Código de barras y marcajes de identificación
Según la prensa especializada, Habanos coloca un código de barras en cada caja de cigarros cubanos, en el borde del sello de garantía; puede escanearse o introducirse en el sitio Habanos.com, y si la descripción no corresponde a los cigarros, el producto no es auténtico. Los demás marcajes de identificación de una caja no se detallan aquí: deben ser coherentes entre sí y comprobarse con el fabricante o su distribuidor, pues su mera presencia no constituye prueba.
Comprobar con la fuente oficial
Solo una comprobación con el importador, el distribuidor o el fabricante permite confirmar la autenticidad de una caja. Las fotos detalladas de los sellos, de la vitola y de los marcajes facilitan este intercambio. La prensa especializada advierte contra los vendedores ambulantes que dicen ofrecer cigarros genuinos gracias a contactos en la fábrica; ante la duda, más vale abstenerse. Esta página es informativa y no constituye ni una incitación a la compra ni un consejo comercial.